La Secretaría de Derechos Humanos de Guanajuato ha logrado avances en la atención a migrantes deportados, mediante diversas estrategias de acompañamiento y programas de reintegración.
Aunque el pronóstico de deportaciones masivas ha sido bajo, la dependencia ha mantenido un monitoreo constante y presencia activa en territorio, brindando apoyo directo a personas afectadas por políticas migratorias.
Liz Alejandra Esparza Frausto, titular de la Secretaría de Derechos Humanos de Guanajuato, explicó que las políticas migratorias que se esperaban el año pasado por parte de Estados Unidos no derivaron en deportaciones masivas.
“El año pasado cerramos con 11 mil 552 personas deportadas, cifra que no fue superior a lo reportado en años anteriores. Seguimos monitoreando; no ha habido redadas como se pronosticaban”, señaló.
La funcionaria indicó que la presencia institucional se mantiene en distintos puntos, incluso con visitas a casas de migrantes en Estados Unidos.
La semana pasada estuve en San Antonio, la última de las casas que tenemos en Estados Unidos y que me faltaba por conocer. Abrimos comunicación con el cónsul y se destacó la buena colaboración que mantenemosLiz Alejandra Esparza Frausto.
Hasta el momento, durante 2026 se han atendido más de 100 personas a través del programa Migrante Quiero, con apoyos dirigidos a su reincorporación a la vida productiva.
El Plan de Retorno Asistido a Migrantes Guanajuatenses ha sido una herramienta clave para atender a personas que regresan al estado, ya sea de manera voluntaria o forzada.
“Directamente son las personas migrantes quienes acuden a los municipios para solicitar apoyo. Si no cuentan con un programa, nos localizan y establecemos una ruta de atención”, explicó.
En 2025 se atendieron mil 160 personas guanajuatenses mediante este programa; de ellas, 268 recibieron apoyo a través de oficinas de enlace en Estados Unidos y 892 en el estado. Dentro de este grupo, 82 fueron menores repatriados con atención educativa, 205 participaron en ferias de empleo y 616 recibieron distintos tipos de atención.
Asimismo, 69 casos correspondieron a retorno voluntario y 547 a retorno forzado, mientras que se registraron mil 458 solicitudes de apoyo, principalmente relacionadas con documentación, salud, educación, inserción laboral, proyectos productivos y apoyos económicos.
El plan también ofrece alternativas de empleo mediante la plataforma Coneecta de la Secretaría de Economía estatal, además de proyectos productivos que los migrantes pueden emprender, como carnicerías, salones de belleza o tiendas de abarrotes, junto con vinculación directa con la Secretaría del Campo del estado.
De acuerdo con datos de la dependencia estatal, durante el último periodo fueron deportadas alrededor de 870 personas originarias de Guanajuato.
El municipio con mayor número de casos fue Silao con 143 personas, seguido de León con 65, San Miguel de Allende con 61 y Guanajuato capital con 48. Otros municipios como Celaya registraron 33 casos, Comonfort 32, San Luis de la Paz 43 y Juventino Rosas 39. También municipios con menor población reportaron casos, como Acámbaro con uno, Cuerámaro con tres y Santiago Maravatío con dos.
Además, las oficinas de enlace en Estados Unidos atendieron 268 personas durante el año pasado: 73 en Chicago, 46 en Los Ángeles, 90 en Atlanta, 37 en San Antonio y 22 mediante la oficina central con atención telefónica permanente.
El programa Migrante Quiero ha permitido entregar 211 apoyos productivos, impulsando la reinserción laboral de personas que regresan al estado. A través de esta estrategia, 506 migrantes fueron colocados en empleos mediante la primera jornada de Enlace Laboral Migrante.
Además, se realizaron 151 reencuentros familiares en Estados Unidos mediante el programa Mineros de Plata, mientras que un total de 14 mil 465 guanajuatenses han recibido atención en las cuatro oficinas de enlace instaladas en ese país.
El acompañamiento también incluyó a dos mil 149 personas durante las Caravanas Migrantes que pasaron por Guanajuato, a quienes se brindó apoyo en logística, salud y seguridad.
“Este es un trabajo continuo. No solo se trata de la repatriación, sino de asegurar que las personas puedan empezar de nuevo en su lugar de origen, con acceso a educación, empleo y salud”, concluyó la funcionaria.






