Con el objetivo de mejorar las labores de localización de personas desaparecidas, la Fiscalía General del Estado de Guanajuato desarrolló un programa que utiliza inteligencia artificial y herramientas de antropología forense para generar imágenes actualizadas de quienes llevan años sin ser encontrados. La iniciativa busca ofrecer a las familias y a las autoridades una representación más cercana de cómo podrían lucir actualmente.
El proyecto, denominado “Rostros que no se olvidan”, comenzó a tomar forma durante 2025 con la participación de especialistas de distintas áreas, entre ellas Tecnologías de la Información, Antropología, Odontología y el área Jurídica de la institución. A través del análisis de fotografías y características físicas, el sistema crea progresiones faciales que pueden incorporarse a las fichas de búsqueda.
La estrategia cobra especial relevancia en una entidad donde, de acuerdo con cifras oficiales, existen más de cinco mil personas desaparecidas. En muchos de estos casos han transcurrido varios años desde la última vez que fueron vistas, por lo que los cambios naturales derivados de la edad pueden dificultar su identificación.
Uno de los primeros casos en los que se aplicó esta tecnología fue el de Elliot Barrios Molina, un adolescente desaparecido en 2019. Con apoyo de peritos y especialistas, la Fiscalía elaboró una actualización digital de su rostro, con la intención de ampliar las posibilidades de que alguien pueda reconocerlo y aportar información sobre su paradero.
Autoridades estatales destacaron que el uso de inteligencia artificial no sustituye las investigaciones tradicionales, sino que funciona como una herramienta complementaria para fortalecer las tareas de búsqueda e identificación. Además, señalaron que el programa se desarrolla bajo los lineamientos del Protocolo Homologado de Búsqueda y con un enfoque centrado en las víctimas y sus familias.






