La suspensión del transporte de combustibles a través del ducto Tula-Salamanca encendió alertas entre el sector empresarial de Guanajuato, debido a las posibles afectaciones que los retrasos en el abastecimiento podrían ocasionar a las actividades comerciales e industriales de la entidad.
Michel Sojo Quiroz, presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX) Zona Metropolitana de León, señaló que las demoras en el traslado de hidrocarburos incrementan los costos logísticos y podrían generar mayores complicaciones si la interrupción del ducto se prolonga.
La preocupación también se concentra en Irapuato, donde transportistas han reportado largas horas de espera para recibir combustible. A esta situación se suma la concentración de pipas en distintas vialidades, lo que puede provocar congestionamientos y dificultar el traslado de mercancías y el funcionamiento de las empresas.
La suspensión del ducto fue decidida por Petróleos Mexicanos (Pemex) con el propósito de medir las pérdidas ocasionadas por el robo de hidrocarburos. Sin embargo, el uso de unidades de transporte para distribuir el combustible ha generado nuevas presiones logísticas en la región.
El representante empresarial destacó que mantener el suministro resulta indispensable para garantizar la operación cotidiana de los negocios y las industrias. Por ello, advirtió que las complicaciones podrían extenderse a diferentes sectores económicos de Guanajuato si no se normaliza el traslado de hidrocarburos.






