El Congreso del Estado de Guanajuato prepara una iniciativa de reforma para garantizar que los elementos de las corporaciones policiales reciban atención permanente en salud mental, mediante programas obligatorios de prevención, detección y seguimiento de riesgos psicosociales. La propuesta surge tras el fallecimiento de un policía municipal de León, hecho que reavivó el debate sobre el bienestar emocional de los cuerpos de seguridad.
La diputada Susana Bermúdez Cano, presidenta de la Comisión de Justicia, informó que la iniciativa contempla modificaciones a la Ley del Sistema de Seguridad Pública del Estado de Guanajuato y a la Ley del Servicio Profesional de Carrera Policial, con el objetivo de que todas las corporaciones implementen programas permanentes de atención psicológica para su personal.
Entre las medidas planteadas se encuentra la creación de mecanismos de prevención, detección y atención de riesgos psicosociales, así como acompañamiento psicológico después de eventos críticos, coordinación con el sector salud y protección de los derechos del personal policial. Además, se busca garantizar la confidencialidad de los procesos terapéuticos y un seguimiento clínico continuo para facilitar la reincorporación laboral de los elementos que requieran atención especializada.
Por su parte, el diputado Abraham Ramos Sotomayor señaló que la salud mental de los policías debe convertirse en una prioridad legislativa, al considerar que las condiciones de estrés, violencia y presión a las que se enfrentan diariamente pueden afectar gravemente su bienestar si no cuentan con apoyo institucional oportuno.
Los legisladores coincidieron en que el propósito de la reforma es fortalecer las condiciones laborales de los cuerpos de seguridad y prevenir situaciones que pongan en riesgo la integridad física y emocional de los agentes, mediante una atención psicológica permanente e integral. La iniciativa será presentada en las próximas semanas para su análisis y eventual discusión en el Congreso del Estado.






