La tasa de víctimas de extorsión en México aumentó 65% entre 2015 y 2026, de acuerdo con un informe de México Evalúa, que advierte que este delito continúa en niveles elevados pese a las estrategias de seguridad implementadas por el Gobierno federal.
Entre enero y septiembre de 2026 se registraron 8 mil 551 víctimas, con una tasa de 6.36 por cada 100 mil habitantes. El análisis señala que las regiones Centro, Bajío-Occidente y Norte concentran 85% de las víctimas registradas, aunque reúnen alrededor de 69% de la población nacional.
Guanajuato aparece entre las entidades afectadas por la concentración del delito en zonas productivas. El informe identifica como foco al corredor industrial Irapuato-Salamanca-Celaya, donde la extorsión impacta a empresas, comerciantes, transportistas y otras actividades vinculadas con la manufactura y las cadenas de suministro.
En particular, Celaya registró 151 víctimas durante los primeros nueve meses del año, con una tasa de 26.8 por cada 100 mil habitantes. México Evalúa advierte que la extorsión puede operar como un mecanismo de control sobre las actividades económicas mediante cobros periódicos a quienes buscan mantener sus negocios en funcionamiento.
El estudio también señala que el delito se ha desplazado hacia entidades que no fueron consideradas prioritarias en la estrategia federal. Mientras las víctimas disminuyeron 13% en ocho estados prioritarios, en el resto del país aumentaron 30% entre 2025 y 2026.
Otro factor que dificulta dimensionar el problema es la cifra negra: según la encuesta ENVIPE 2026, 97.5% de los delitos de extorsión registrados durante 2025 no fueron denunciados o no derivaron en una carpeta de investigación. La organización considera necesario fortalecer las investigaciones y ajustar las estrategias a las condiciones específicas de cada región.






