La construcción del Tren de Pasajeros Querétaro-Irapuato representa una oportunidad para fortalecer la movilidad, generar empleos y promover el desarrollo económico y social del país, afirmó la gobernadora de Guanajuato, Libia Dennise García Muñoz Ledo, durante una supervisión de la obra junto con la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, y el gobernador de Querétaro, Mauricio Kuri González.
El proyecto ferroviario contempla una primera etapa que beneficiará a alrededor de 2 millones de habitantes y permitirá conectar ciudades y regiones del Bajío, además de facilitar los traslados hacia la Ciudad de México. Sheinbaum destacó que el tren tendrá funciones de largo alcance y también de movilidad regional.
La obra tiene una longitud de 108.2 kilómetros y registra un avance físico de 24.71%. Durante su construcción se han generado 3 mil 365 empleos directos y 5 mil 773 indirectos, cifras que, de acuerdo con las autoridades, reflejan su impacto en la actividad económica.
En Guanajuato se proyectan cinco estaciones, ubicadas en Apaseo el Grande, Celaya, Cortazar/Villagrán, Salamanca e Irapuato. Los trabajos comenzaron el 18 de septiembre en la antigua estación ferroviaria de Apaseo el Grande.
La gobernadora reconoció la coordinación con el Gobierno Federal y el trabajo de las personas que participan en la construcción. Señaló que el proyecto contribuirá a acercar a las familias y mejorar la conexión entre municipios, mientras que la presidenta sostuvo que la obra generará beneficios sociales y económicos durante su desarrollo y una vez que entre en operación.






