Representantes ciudadanos en materia de seguridad pidieron que el despliegue de 2 mil 400 elementos del Ejército Mexicano en Guanajuato, realizado durante septiembre y octubre, se traduzca en una disminución sostenida de los homicidios, las extorsiones y otros delitos prioritarios.
René Solano Urbán, expresidente de la Mesa de Seguridad y Justicia de León, señaló que la efectividad de la estrategia no debe medirse únicamente por el número de militares que llegan al estado, sino por los cambios que se registren en los índices delictivos y en las condiciones de seguridad de la población.
El representante consideró necesario conocer cuántos efectivos permanecen en la entidad, en qué municipios están desplegados y cómo coordinan sus labores con las policías municipales, estatales y las fiscalías. También propuso realizar evaluaciones periódicas con indicadores comparables por municipio para medir los resultados.
Por su parte, Francisco Gutiérrez Manrique, presidente de la Mesa Ciudadana de Seguridad y Justicia de León, coincidió en que todavía es pronto para determinar si el refuerzo militar ha generado una mejora significativa. A su juicio, será necesario observar la evolución de los delitos durante las próximas semanas y meses.
Los representantes ciudadanos señalaron que el despliegue militar debe acompañarse de coordinación entre instituciones y continuidad en las estrategias de seguridad. El objetivo, afirmaron, es que la presencia de más elementos se refleje en una reducción real de la delincuencia y en una mayor percepción de seguridad entre los habitantes.






