Al menos 135 niñas, niños y adolescentes quedaron en condición de orfandad en Guanajuato después de que sus madres fueron víctimas de feminicidio, de acuerdo con registros oficiales que abarcan de 2022 al 15 de mayo de 2025.
Las cifras muestran un incremento considerable durante ese periodo. En 2023 se reportaron 16 menores en esta situación, mientras que en 2024 la cifra llegó a 106 casos. Para el 15 de mayo de 2025 se habían contabilizado otros 12.
La problemática también refleja dificultades para garantizar la atención integral de las víctimas indirectas. De acuerdo con información de la Procuraduría Estatal de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes, se habían elaborado 156 diagnósticos de vulneración de derechos, pero únicamente 52 contaban con planes de restitución de derechos.
Estos instrumentos permiten identificar las necesidades de cada menor y establecer medidas de protección, atención psicológica, apoyo educativo y acompañamiento jurídico. La intervención resulta especialmente importante cuando los niños y adolescentes no cuentan con una red familiar que pueda hacerse cargo de su cuidado.
En Guanajuato se anunció un fondo inicial de 5 millones de pesos para brindar atención integral a menores que perdieron a sus madres por feminicidio o desaparición. La medida busca contribuir a la protección de sus derechos y atender las consecuencias familiares, económicas y emocionales que enfrentan después de estos hechos.






