Guanajuato, Gto.- La inseguridad y la extorsión también afectan a los productores agrícolas de Guanajuato, quienes han denunciado que grupos delictivos les exigen pagos para poder trabajar e incluso controlan la compra de algunos insumos.
La problemática afecta a decenas de campesinos de distintas regiones del estado, quienes además de enfrentar los costos de producción, deben hacer frente a las amenazas y cobros impuestos por grupos criminales.
Les cobran hasta por los insumos
De acuerdo con los testimonios difundidos, la extorsión no se limita al llamado cobro de piso. Los productores también han denunciado que son obligados a adquirir semillas, fertilizantes y otros productos con determinados proveedores, lo que incrementa sus gastos y reduce las ganancias obtenidas por sus cosechas.
Esta situación genera un impacto directo en la economía de las familias que dependen de la actividad agrícola.
Los campesinos han señalado que el temor a sufrir represalias dificulta que muchos de ellos presenten denuncias formales, por lo que existe preocupación de que la dimensión real del problema sea mayor a la registrada oficialmente.
Inseguridad afecta la producción
La extorsión se suma a otros problemas que enfrenta el campo guanajuatense, como el robo de productos, maquinaria y cosechas, además de las dificultades derivadas de las condiciones climáticas y los costos de producción.
Los productores consideran que garantizar la seguridad en las comunidades rurales es fundamental para que puedan trabajar y comercializar sus productos sin amenazas.
Ante esta situación, las autoridades mantienen acciones de seguridad en distintas regiones del estado, aunque el problema de la extorsión continúa representando uno de los principales desafíos para quienes dependen del campo.
La afectación no solamente alcanza a los agricultores: el aumento de costos provocado por estos delitos puede terminar repercutiendo en toda la cadena de producción y en el precio final de los alimentos.






