La Secretaría de Educación de Guanajuato contempla un periodo de adaptación de entre dos y tres meses para que las escuelas implementen las nuevas disposiciones que restringen el uso de teléfonos celulares durante la jornada escolar. La medida entró en vigor el 3 de noviembre y aplica a planteles públicos y particulares de educación básica.
La regulación busca reducir las distracciones en las aulas, fortalecer la concentración de los estudiantes y promover la convivencia entre niñas, niños y adolescentes. En preescolar, primaria y secundaria, los dispositivos deberán permanecer guardados tanto durante las clases como en los recreos.
Durante el periodo de transición, autoridades educativas, directivos, docentes y familias deberán coordinarse para facilitar el cumplimiento de las disposiciones. La estrategia tendrá un enfoque principalmente preventivo y educativo, por lo que se privilegiarán el diálogo y la orientación antes que las sanciones.
La normativa contempla excepciones para situaciones justificadas, como emergencias, necesidades de salud, discapacidad o actividades pedagógicas previamente autorizadas. En educación media superior, cada plantel podrá establecer sus propias condiciones para el uso de dispositivos con fines académicos.
La Secretaría de Educación también llamó a madres y padres de familia a colaborar desde casa, fomentar hábitos digitales saludables y evitar que sus hijos lleven teléfonos celulares a las escuelas, salvo cuando exista una razón justificada.






