El sacerdote Alfredo Gallegos Lara, conocido como “Padre Pistolas”, generó polémica tras lanzar amenazas contra la gobernadora de Guanajuato, Libia Dennise García Muñoz Ledo, lo que ha provocado llamados a ampliar la investigación del caso.
Los hechos ocurrieron durante una homilía difundida en redes sociales, donde el religioso emitió expresiones violentas y amenazó con agredir físicamente a la mandataria estatal en el contexto del conflicto por el proyecto del acueducto Solís–León.
Las declaraciones fueron ampliamente criticadas por diversos sectores políticos y sociales, quienes consideraron que se trata de violencia verbal y de género, por lo que exigieron que el caso no quede sin consecuencias.
Ante la polémica, la gobernadora condenó los hechos, aunque señaló que no presentaría una denuncia, calificando las expresiones como lamentables, pero sin darles mayor relevancia.
Posteriormente, el sacerdote ofreció una disculpa pública en redes sociales, reconociendo que “se le pasó la mano”, luego de la presión social generada por sus declaraciones.
El caso ha reavivado el debate sobre los límites del discurso público, la responsabilidad de figuras religiosas en temas políticos y la necesidad de sancionar expresiones de violencia contra mujeres en el ámbito público.






