La desaparición de diez trabajadores mineros en Sinaloa a manos de grupos armados ha generado consternación nacional y preocupación en el gremio
Las familias exigen justicia y seguridad, mientras asociaciones profesionales alertan sobre la vulnerabilidad de quienes laboran en las minas frente a la violencia organizada.
En este contexto, mineros de Guanajuato capital realizaron una manifestación pacífica por las calles de la ciudad, en solidaridad con las familias afectadas y como un llamado urgente a las autoridades.
“El 28 de enero de 1988 tuve que tirarme bajo un pedazo de barda para sobrevivir. Hoy, al ver estas noticias tristes, reviví esos momentos difíciles. Nosotros entregamos nuestra vida dentro de la mina, poco a poco, y así no se vale”, relató uno de los mineros, quien recordó episodios de violencia vividos en distintas regiones.
Señaló además que en enfrentamientos pasados estuvieron involucrados exmilitares, lo que, dijo, evidencia la gravedad de la situación.






